martes, 27 de enero de 2015

También los piratas tienen madres. Vuelve Diego Leal

«Porque también los piratas tenían madre; incluso canallas refinados como Jaime Garfio, a quien se le conocía la calidad en los desmanes, y que cada fin de mes enviaba unos doblones de oro español para aliviar la vejez de la autora de sus días»

La tabla de Flandes, Arturo Pérez-Reverte

Estaba escrito que los suplicantes cubrieran sus cabezas con un bonete amarillo con los rasgos de smiley impresos. La libertad religiosa había llegado para quedarse, y los creyentes de las más dispares y sorprendentes religiones se codeaban libremente con las oficiales, molestándolas con su osadía. El grupo lo formaban seis personas, cuatro adultos y dos críos, y Diego no pudo dejar de preguntarse cuál serían las peticiones de aquellos pequeños que no llegaban a los seis años. ¿Quizás un nuevo osito de peluche? ¿Que su gatita se pusiera buena?... ¿Un trabajo para papá? Mantuvo la cruz del visor de su Barrett en el centro de la formación, siguiendo curioso el peregrinar del estrafalario grupo hasta que desaparecieron en el interior de un pequeño supermercado de barrio. Fausto, su observador, mantenía la calle vigilada, por lo que Diego podía diluir la tensión de la espera y el frío de la jornada con el ir y venir de los viandantes.

miércoles, 14 de enero de 2015

La canción de Sirio

Era un diminuto país de la vieja Europa, pequeña sirena varada en las terribles arenas de la guerra civil. Por respeto a los que tanto sufrieron durante la cruel lucha fratricida mantendremos su nombre oculto bajo un piadoso velo de silencio, refiriéndonos a los bandos combatientes como los verdes y los colorados en homenaje a la genial sátira Su Excelencia, de la que tantos, aún hoy, tendrían que aprender.